martes, 2 de diciembre de 2014

VPH (virus)

VPH (virus del papiloma humano)

Qué es la infección por VPH


La infección por el virus del papiloma humano (VPH) constituye actualmente la enfermedad de transmisión sexual (ETS) más prevalente en el mundo. Esta infección es causada por más de 150 tipos de virus, y sus síntomas principales son la aparición de verrugas en las manos, los pies y los genitales, donde se las conoce también con el nombre de condiloma acuminado.
El VPH fue descrito por primera vez en el año 1935 por el Dr Francis Peyton Rous, quien había demostrado la existencia de un virus con poder oncogénico (es decir, capaz de inducir la formación de tumores) que causaba cáncer en la piel de los conejos, y cuya descripción coincidía con el papilomavirus.

Causas y formas de transmisión del VPH




El virus del papiloma humano pertenece a una familia de virus llamada Papillomaviridae, cuyo único género es elpapillomavirus; se trata de virus de ácido ácido (ADN) de doble cadena, que infectan de forma preferencial a las células de la piel y el epitelio de las mucosas (genitales, ano, boca o vías respiratorias).
De los 100 tipos de papilomavirus conocidos, unos sesenta tipos producen verrugas en áreas tales como las manos o los pies, y se transmiten persona a persona por contacto directo con estas lesiones. Los otros tipos de virus, alrededor de cuarenta serotipos, se transmiten sexualmente, presentando afinidad por las membranas mucosas del cuerpo, como las capas húmedas alrededor de las zonas anal y genital.
En resumen, la infección por el papilomavirus puede transmitirse por contacto con la piel de genitales externos infectados, las membranas mucosas o fluidos corporales, y a través del coito y del sexo oral.
Entre los factores que aumentan el riesgo de infectarse con una enfermedad de transmisión sexual como el papilomavirus encontramos:



  • Tener múltiples parejas sexuales.
  • Tener alto riesgo social por mantener relaciones con parejas promiscuas.
  • Mantener contacto sexual sin protección o sin utilizar condones. Sin embargo, hay que aclarar que el papilomavirus puede infectar la piel que normalmente no está cubierta por el condón, por lo que el uso del mismo no protege al cien por cien. Además, muchas personas son portadores asintomáticos, por lo que la pareja sexual no puede darse cuenta del riesgo de propagación del virus.
  • Tener un sistema inmunológico deprimido.
 
Tratamiento de la infección por VPH


El tratamiento de la infección por VPH (virus del papiloma humano) puede variar dependiendo de varios factores, entre los que se encuentra el tipo de lesión (verrugas, lesiones precancerosas o cancerosas), la localización anatómica de las lesiones, así como el numero de lesiones.
Tratamiento de las verrugas
El tratamiento de las verrugas originadas por VPH incluye:



  • Aplicación tópica de podofilina al 0.5% directamente sobre la verruga, que puede ser aplicada por el mismo paciente dos veces al día durante tres días consecutivos seguido de cuatro días de reposo, pudiendo repetir el ciclo hasta en cuatro oportunidades.
  • Aplicación tópica de Imiquimod al 5% (Aldara en crema sobre mono-dosis). Este fármaco inmunomodulador actúa activando las células del sistema inmunológico que atacan y destruyen al virus. Previo lavado con agua y jabón de la zona, el Imiquimod puede ser aplicado por el mismo paciente, una vez al día antes de dormir, tres veces por semana, por un período máximo de 16 semanas. Transcurridas entre seis y diez horas de acción, el medicamento debe ser retirado de la zona con abundante agua y jabón. Este tratamiento está contraindicado en el embarazo. Puede presentar ligero enrojecimiento de la zona y prurito, posible indicación de la actividad del sistema inmune.
  • Aplicación de ácido tricloroacético al 80-90%: esta sustancia es un ácido muy fuerte que solo debe ser aplicado de forma tópica con un aplicador en la zona de la lesión por un médico especialista, repitiendo el tratamiento una vez a la semana hasta eliminar la lesión.
Otras formas de eliminación de las verrugas que deben ser realizadas por médicos especialistas son la crioterapia con nitrógeno líquido, y la eliminación quirúrgica por electrocoagulación o mediante el uso de láser.
Tratamiento de lesiones precancerosas de cuello uterino
Sí una mujer con una lesión precancerosa por papilomavirus recibe el tratamiento adecuado a tiempo tiene una alta tasa de curación y supervivencia. El abordaje terapéutico de estas lesiones consiste en:
  • Crioterapia: se congela el tejido usando una sonda metálica que ha sido enfriada con óxido nitroso o dióxido de carbono que circula dentro de la sonda. Tiene una efectividad que va del 85 al 95%, y solo se emplea en el caso de lesiones pequeñas de aproximadamente 20 milímetros o menos y que no se extienden dentro del canal del cuello uterino.
  • Escisión electro-quirúrgica por asa: consiste en la eliminación del área afectada con un asa caliente como el bisturí, y requiere el uso de anestesia local. Tiene una efectividad del 95% para la eliminación de la lesión.
  • Conización en frío con bisturí: consiste en eliminar el tejido afectado con forma de cono del cuello uterino, utilizando para ello el bisturí. Aunque ya no es el tratamiento de elección para lesiones pre-cancerosas, todavía puede utilizarse en casos de lesiones que no pueden tratarse de otra forma, o cuando se sospecha de cáncer. Tiene una efectividad del 94%, requiere el uso de anestesia, y tiene como principal complicación el sangrado de la zona, así como el riesgo de estenosis (estrechez) del canal del cuello uterino.
Tratamiento de lesiones cancerosas por papilomavirus
En el caso de que a una persona se le haya diagnosticado algún tipo de cáncer asociado a la infección por papilomavirus, la conducta de los médicos especialistas dependerá de la localización de la lesión y del grado de extensión de la neoplasia. El tratamiento puede incluir procedimientos quirúrgicos, quimioterapia y radioterapia, entre otros.
Microinmunoterapia para tratar el VPH
La Microinmunoterapia es poco conocida entre los médicos sin embargo se está aplicando en el mundo desde hace aproximadamente unos 35 años con buenos resultados. Nace en 1967 cuando el Dr. Maurice Jenaer descubrió que cuando se administraban los ácidos Nucleicos (ADN y ARN) en proporciones altamente diluidas a pacientes con cáncer conseguían estimular su sistema inmunológico y el paciente mejoraba. Desde entonces se han realizado varias investigaciones y estudios que han hecho posible el desarrollo de un sistema terapéutico que se emplea en el tratamiento efectivo de cualquier enfermedad, simplemente cooperando con elsistema inmune.


Prevención de la infección por VPH: vacuna contra VPH




Para prevenir la infección por el VPH (virus del papiloma humano), además de limitar los factores de riesgo, como evitar la promiscuidad y las relaciones sexuales sin protección, los especialistas recomiendan la administración de la vacuna contra el VPH.
La primera vacuna desarrollada y comercializada para prevenir el cáncer de cuello uterino, las lesiones genitales precancerosas y las verrugas debidas al papilomavirus, está disponible desde el año 2006 bajo el nombre de Gardasil, que consiste en una suspensión inyectable de las proteínas L1 purificadas de cuatro serotipos del virus: 6, 11, 16 y 18.
Gardasil se administra a pacientes mujeres, con edades comprendidas entre 9 y 26 años, en tres dosis, dejando pasar dos meses entre la primera y la segunda dosis, y cuatro meses entre la segunda y la tercera. La vacuna se administra en forma de inyección intramuscular (inyección en un músculo), preferentemente en el brazo o el muslo.
La segunda vacuna está disponible desde el año 2009 y se llama Cervarix. Contiene una suspensión de la principal proteína antigénica que proviene de la cápside de los tipos oncogénicos 16 y 18, esta es la proteína L1. Cervarix es una vacuna indicada para la prevención de las enfermedades causadas por los virus oncogénicos 16 y 18: cáncer de cuello uterino, neoplasia cervical intraepitelial (NIC) 1 y 2, así como el adenocarcinoma in situ. Su uso está aprobado en mujeres con edades de 9 a 26 años. La inmunización con Cervarix se realiza mediante la aplicación de tres dosis de la vacuna por vía intramuscular en la región deltoidea del brazo a los 0, 1, y 6 meses.
En el pasado año 2011, el comité norteamericano de vacunas y el Centro de Enfermedades Infecciosas de Atlanta (CDC-Atlanta) recomendaron la aplicación de la vacuna Gardasil frente al papilomavirus a pacientes varones con edades comprendidas entre los 11 y 21 años, extendiéndose la edad de vacunación hasta los 26 años en el caso de homosexuales y hombres con el sistema inmunológico deprimido.



Anisaki

¿Qué es el Anisakis?
Los gusanos de la familia Anisakidae son gusanos redondos y pequeños (hasta 3 centímetros de longitud y algo menos de 0,1 milímetros de diámetro), con el cuerpo no segmentado, y de un color blanquecino, casi transparente. Estos gusanos forman parte del grupo de los gusanos nematodos, es decir, helmintos o gusanos que son redondos al corte. Al llegar a la fase adulta parasitan a mamíferos marinos (delfines, ballenas, focas y leones marinos), provocando  lesiones considerables en su tubo digestivo.


Este tipo de gusanos tienen cuatro fases de desarrollo, en cada una de las cuales necesitan un hospedador distinto. Para el ser humano solo son infectivos en la fase de la larva, que se localiza en el interior de peces y calamares.
Las fases del ciclo biológico de este parásito son las siguientes:
  • Fase de larva 1 (L1): vive en el agua. No es infectiva para el hombre.
  • Fase de larva 2 (L2): parasitando crustáceos. Tampoco es infectiva para el hombre.
  • Fase de larva 3 (L3): parasitando peces y cefalópodos. En esta fase pueden resultar infectivos para los humanos como huéspedes ocasionales.
  • Fase adulta: en mamíferos marinos la larva se desarrolla completamente hasta llegar a adulta. No es infectiva para el ser humano. Los adultos de Anisakis producen huevos que son expulsados al mar, reiniciando el ciclo.

De esta forma, el ciclo biológico del Anisakis simplex y de los otros miembros de la familia Anisakidae, comienza cuando los gusanos que han alcanzado la fase adulta depositan sus huevos, de donde nacen unas larvas (L1) que nadan libres por el mar. Las L1 son ingeridas por crustáceos pequeños y maduran hasta convertirse en L2. Los peces y cefalópodos, como el calamar, se alimentan de estos crustáceos parasitados y en ellos las larvas del gusano se desarrollan hasta su tercera etapa de crecimiento (L3).
 



Cuando los mamíferos marinos ingieren los peces y cefalópodos invadidos por L3, estas larvas continúan su desarrollo hasta adquirir su forma adulta, con lo que el ciclo biológico del gusano se completa.
Las larvas L3 se encuentran por lo general en el tubo digestivo de los peces que ha parasitado mientras estos continúan vivos. Allí puede alcanzar una longitud de entre dos y tres centímetros. Cuando muere el pez, las larvas se desplazan a su cavidad abdominal, a las vísceras (especialmente el hígado), a los músculos e, incluso, algunas pueden llegar a horadar su piel. Las larvas del Anisakis se mantienen vivas en estas zonas, y de esta forma el ser humano, si ingiere los peces y cefalópodos contaminados con el gusano, puede convertirse accidentalmente en el huésped de las larvas.
Síntomas del Anisakis
El anisakis provoca en el hombre problemas digestivos, por la presencia del parásito en el tubo digestivo, o síntomas alérgicos, por la reacción que tiene el organismo a la presencia del parásito. Por lo tanto, sus efectos pueden ser directos o indirectos:



La anisakidosis suele afectar al estómago y se manifiesta de forma aguda, generalmente entre 1 y 12 horas tras la ingesta del pescado parasitado y poco cocinado. Aparece dolor importante localizado en el abdomen superior junto con náuseas, vómitos y algunas décimas de fiebre. En ocasiones también puede aparecer una erupción cutánea. Los síntomas agudos desaparecen en pocos días pero las personas infectadas pueden presentar molestias abdominales vagas como naúseas y vómitos ocasionales durante varias semanas o meses. Estos síntomas se pueden confundir con los que produciría una úlcera gastroduodenal.

Tratamiento del Anisakis

El mejor tratamiento de la infección intestinal es la extracción del parásito del anisakis de forma precoz por medio de una endoscopia digestiva alta. El gusano tiende a meterse por debajo de la mucosa del tubo digestivo, por ello, cuanto más se retrasa la realización de la endoscopia digestiva más difícil es el diagnóstico y la posible curación por medio de la extracción del parásito. A veces es necesaria la extracción del gusano por medio de una cirugía, especialmente si aparecen complicaciones como una obstrucción intestinal o una peritonitis.
En muchas ocasiones, el tratamiento sintomático del anisakis es suficiente, pues la infección se suele acabar curando sola con el tiempo. Se suelen dar antiácidos para las molestias intestinales, pues disminuyen la irritación que puede estar causando el parásito en la mucosa del intestino. Para el tratamiento de los síntomas alérgicos, se suelen recomendar antihistamínicos, corticoides, e incluso adrenalina en caso de síntomas muy graves.
El tratamiento de la anisakiasis con medicamentos antiparasitarios, como el albendazol, podría ser de utilidad aunque no existe mucha evidencia de su eficacia.
En cualquier caso, los medicamentos deberán ser siempre prescritos por su médico de familia o alergólogo.
  



 Tratamiento de la anisakiasis



Prevención de la anisakiasis
La prevención es básica para disminuir el riesgo de infección por anisakis. Por ello, a la hora de comprar y consumir pescado hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones:
  • No adquirir pescado que se comercialice dentro de cajas que contengan agua o hielo.
  • Comprobar que el alimento se presenta en buenas condiciones, con un aspecto agradable (olor y color apropiados).
  • Solicitar que no tenga vísceras, o eviscerarlo cuanto antes, bien en el propio comercio, o al llegar a casa.
  • Asegurarse de que aquellos establecimientos que distribuyen pescado para consumir ahumado, marinado, escabechado, salado, en vinagre, crudo o semicrudo, indican que previamente lo han congelado. 
  • No olvidar que no es posible eliminar el Anisakis con vinagre.
  • Tampoco la sal puede eliminarlo eficazmente, salvo que se emplee a altas concentraciones y durante un prolongado periodo de tiempo.
  • Cuando cocines pescado debes comprobar que está bien hecho. Pínchalo con un tenedor y observa si su color es opaco y se desprende con facilidad de la espina.
  • Los pescados que se consumen crudos o semicrudos, los salados o escabechados, así como los marinados, los boquerones en vinagre, el sushi y el sashimi, los ahumados en frío, etcétera, es necesario congelarlos un tiempo mínimo de:
    • 24 horas a – 20ºC
    • 48 horas en los frigoríficos ****
    • 1 semana en los frigoríficos ***
Prevención de la anisakiasis

Las larvas del Anisakis simplex pueden mantenerse con vida 50 días en el pescado conservado a 2ºC, dos minutos a 60ºC de temperatura, y hasta dos meses en el pescado que se ha introducido en vinagre. Es importante recordar esto último porque en España es frecuente consumir grandes cantidades de boquerones en vinagre, así que hay que tener mucho cuidado cuando se tome este alimento y asegurarse siempre de que ha permanecido congelado el tiempo necesario para eliminar el parásito.
El pescado se debe ahumar a 60ºC durante diez minutos para confirmar que las larvas han muerto.
Si utilizas el microondas para preparar pescado, es necesario que lo dejes a 74º como mínimo durante 15 segundos; además, tienes que cubrir y dar la vuelta a las porciones mientras se calientan y, una vez listo, dejarlo reposar dos minutos antes de comerlo.
El pescado que se ultracongela en alta mar no supone ningún peligro para la salud porque se le extraen las vísceras nada más capturarlo y, de esta forma, se eliminan las larvas del Anisakis simplex.




 

hepatitis B

HEPATITIS

La hepatitis es la inflamación del hígado provocada por infección de un virus, y más raramente por intoxicación. El síntoma principal es la ictericia (coloración amarilla de la piel). Como consecuencia de la inflamación, se bloquea el paso de la bilis que produce el hígado al descomponer la grasa, y se altera la función del hígado. Cuando una persona contrae hepatitis, el hígado se inflama y deja de funcionar correctamente. Los virus responsables, por su parte, son gérmenes y hacen que la enfermedad, en sus tres tipos más habituales, A, B y C, se contagie de una persona a otra; se denominan, respectivamente, virus de la hepatitis A, virus de la hepatitis B, y virus de la hepatitis C.

SÍNTOMAS DE HEPATITIS B
Los síntomas de la enfermedad son comunes a las formas de hepatitis A, B y C. La persona que contrae cualquiera de las formas de hepatitis, A, B o C, acostumbra a sentirse como si tuviera la gripe. Hay síntomas que aparecen siempre, y otros que sólo los presentan algunas personas. Otras, incluso no presentan ninguno. De cualquier forma, si se presentan algunos de los trastornos que siguen a continuación, lo aconsejable es acudir al médico. Si éste sospecha que puede tratarse de hepatitis, seguramente hará una prueba sanguínea.
Síntomas habituales
  • Cansancio
  • Náuseas
  • Fiebre
  • Pérdida del apetito
  • Dolor de estómago
  • Dearrea

Síntomas que sólo presentan algunas personas
  • Oscurecimiento de la orina
  • Excrementos de color claro
  • Color amarillento de ojos y piel (ictericia)


PREVENCIÓN

Para evitar el contagio de la hepatitis B, existen dos posibilidades, igual que sucede con la hepatitis A: las vacunas (inyecciones) y los cuidados personales.
  • Vacunación en bebés . Todos los bebés tienen que ponérsela. La primera inyección se administra en cualquier momento entre la 4ª u 8ª semana de vida, pero si la madre es portadora se administra a las 12 horas del nacimiento; la segunda, entre los 30 días s y los 2 meses de edad (dependiendo de cuándo se administró la primera); y la tercera, entre los 6 y los 18 meses de edad.

  • Vacunación en niños mayores y adultos . También pueden vacunarse los niños y los adultos que lo hayan hecho antes. La vacunación se realiza a lo largo de seis meses, durante los que hay que ponerse tres inyecciones en el plazo de seis meses. Los niños que no se han vacunado deben hacerlo. Pero además, este método preventivo, que se conoce como vacuna combinada, está especialmente indicado en:

    -Viajeros en zonas endémicas del virus A y B: África, América del Sur, Mediterráneo Oriental, Sudeste Asiático, China y las islas del Pacífico (excepto Australia, Nueva Zelanda y Japón).
    -Homosexuales masculinos con múltiples parejas.
    -Usuarios de drogas por vía parental.
    -Pacientes hemofílicos.
    -Personal sanitario de hospitales.

    Aunque la mayoría de los niños que reciben la vacuna no sufren ningún problema como consecuencia de la misma, a veces pueden darse problemas menores, tales como enrojecimiento o molestia en el lugar de la inyección. Los problemas más graves asociados a la misma son muy raros. No obstante no se recomienda la administración de la vacuna:

    -Ante cualquier enfermedad más grave que un resfriado.
    -Si después de una dosis de la vacuna se da una reacción alérgica intensa.

    Otra posibilidad pasa por los cuidados personales, medidas higiénicas que todo el mundo debería adoptar, como por ejemplo:
    -Usar preservativo cada vez que se mantengan relaciones sexuales.
    -No compartir con nadie agujas para inyectarse drogas.
    -Usar guantes si tiene que tocar la sangre de otra persona.
    -No usar el cepillo de dientes o la máquina de afeitar de una persona infectada, o cualquier otra cosa que pudiera tener restos de su sangre.
    -Asegurarse de que los instrumentos estén limpios, en caso de hacerse un tatuaje o perforación en alguna parte del cuerpo
DE USO PERSONAL